Los 12 mejores regalos para ti
Publicado el 31 enero 2022
Dormir hasta tarde y acurrucarse en la cama
Dormir una hora más, tumbarse en la cama el fin de semana, desayunar en la cama, relajarse en el sofá viendo una película… ¿Cuándo fue la última vez que te tomaste un respiro?
Prepárate una infusión de achicoria, ponte tu pijama más cómodo, métete debajo de una manta y ¡listo!
Hacer deporte (o al menos volver a practicarlo)
¿Sabías que el deporte puede proporcionarte una sensación de felicidad? Tras un esfuerzo físico, nuestro cuerpo segrega endorfinas, que tienen un efecto importante sobre nuestro bienestar. Un remedio antifatiga y antiestrés que te permitirá cuidar tu cuerpo sin descuidar tu salud mental.
Y si, como nosotros, no eres un deportista entusiasta, no te fuerces, ve poco a poco y adapta tu horario para que se convierta en un verdadero placer.
Date un baño y relájate hasta que se te arruguen los dedos
Tomar un baño es sinónimo de un momento de relajación, un momento de bienestar que te regalas a ti mismo. Sentarse en agua caliente durante largos minutos es una forma estupenda de despejarse. ¿Y por qué no aprovechar para darte un tratamiento facial o una mascarilla capilar? Cuidarte también significa cuidar tu cuerpo.
Durante la semana, el fin de semana, por la noche y, ¿por qué no, durante la pausa para comer de tu teletrabajo? Tú decides cuándo es el mejor momento para relajarte.
Medita y respira para aislarte del mundo que te rodea por un momento.
¿Te sientes estresado? ¿Estás cansado? ¿Tienes que tomar una gran decisión? Conocida por sus beneficios para la salud física y mental, la meditación estimula el cerebro y la memoria, reduce los niveles de estrés, refuerza la inmunidad, reduce el riesgo de depresión, etc. Meditando, puedes dar un paso atrás y volver a centrarte en lo importante.
Cierra los ojos… 1, 2, 3, Inhala…
Toma aire fresco, sal a pasear, recarga las pilas en la naturaleza
Como te habrás dado cuenta, mimarse es sinónimo de tomarse tiempo para uno mismo. También puede significar dar un paseo por el bosque, por un parque, etc. A solas, es un momento para recargar las pilas. Con la familia o los amigos, es una oportunidad para charlar y pasar tiempo con los seres queridos.
Tómate un tiempo para terminar ese libro que empezaste este verano
Todos tenemos ese libro que empezamos hace 6 meses sobre la mesilla de noche… ¡Se acabó el aplazar su lectura hasta el próximo verano! Consíguete un rinconcito cocooning y disfruta de un momento tranquilo de relajación para sumergirte en tu novela.
Preparar el brunch como un domingo con amigos… pero a tu aire
Sí, ¡has leído bien! Los domingos por la mañana, ¿por qué no te tomas tu tiempo y piensas en ti por una vez? Gofres, tortitas, huevos revueltos… Pon música y déjate sorprender por la sensación de bienestar que produce cocinar, ¡sólo tienes que disfrutar!
El brunch suele significar una orgía de comida… Ten cuidado con el desperdicio de comida y recuerda utilizar la cantidad adecuada. Si tienes sobras, esto te ahorrará tiempo para tus comidas durante la semana, o piensa en congelarlas para más tarde.
Haz algo que nunca te hayas atrevido a hacer por tu cuenta
¿Te has atrevido alguna vez a ir solo a un restaurante o al cine? ¿Te has tomado alguna vez la molestia de visitar tu ciudad o tu barrio tú solo? ¿Alguna vez has hecho la mochila y te has ido solo a la otra punta del mundo?
¿Te da miedo? Te equivocas, hacer una actividad por tu cuenta es mucho más gratificante de lo que crees: ¡sientes que te crecen alas y que eres capaz de cualquier cosa! Es una inyección de confianza insuperable. ¡Lánzate a la aventura!
Empieza esa actividad que siempre has soñado hacer en secreto
¿Por qué no te dedicas a esa actividad con la que llevas tiempo soñando en secreto? Hazlo tú mismo, teje, pinta, escribe, juega a la petanca, lo que quieras hacer, ¡y no esperes más! Seguro que sentirás una mezcla de satisfacción y felicidad.
Tratar los males que nos corroen
Nuestro cuerpo es el indicador de nuestro bienestar. Los dolores y molestias que nos aquejan no son necesariamente inofensivos y a veces pueden ser el signo de un malestar interior. Aprende a escuchar a tu cuerpo y a curar esas heridas para poder avanzar y sentirte bien.
Escribe un diario para desahogarte
Anotar en un diario los pequeños placeres o desgracias de la vida cotidiana puede ayudarte a tomar distancia de ciertas situaciones. Te permite desahogarte y hacer una lista de los momentos que te hicieron feliz durante el día, para que puedas relativizar las pequeñas preocupaciones del día.
Escribirse mensajes de «actitud positiva
«Puedes hacerlo», «Hoy es un día precioso», «Eres preciosa» …. Saca tu mejor bolígrafo y llena montones de notas post it con frases positivas. Alrededor del espejo del baño, en la puerta de la nevera o incluso en la puerta principal, estos pequeños detalles seguro que te harán sonreír y te ayudarán a empezar el día con buen pie.
Bonus: una última sonrisa frente al espejo antes de salir de casa
Regalar una sonrisa a los demás no tiene precio, así que ¿por qué no regalarnos una a nosotros mismos?
