¿Cómo cultivar un huerto de interior sin plantar tú mismo?
Publicado el 23 abril 2020
Cómo crear un huerto de interior en 4 pasos
No necesitas un pulgar verde para cultivar tu propio huerto. Y tampoco necesitas una casa grande ni un balcón. Es perfectamente posible crear una pequeña parcela de verdor en el interior… siempre que utilices las plantas adecuadas y les des un mínimo de cuidados y luz.
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Elegir el equipo adecuado
La ubicación debe 1. tener mucha luz y 2. ser fácil de ventilar. Por tanto, la ubicación ideal es junto a una ventana que reciba mucha luz solar, que es esencial para el crecimiento de las plantas. También es buena idea que esté cerca de una fuente de agua (por ejemplo, un grifo) para facilitar el riego. Por tanto, si tienes una cocina con una ventana al sol, es ideal.
Por otra parte, evita colocarlo en el norte o en una habitación cerrada. El espacio del que dispongas determinará entonces el tamaño de tu futuro huerto. Ten en cuenta, sin embargo, que tampoco podrás cultivar cosechas increíbles… Seamos realistas.
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Utilizar los materiales adecuados
La horticultura de interior también implica depender de macetas y jardineras. Inevitablemente, tus frutas, verduras y hierbas tendrán que crecer y florecer en una maceta o jardinera (en lugar de en el suelo).
Elige macetas adaptadas al tamaño de tus plantas o adecuadas para cultivar semillas. Por supuesto, puedes elegir macetas cada vez más grandes a medida que crezcan tus plantas. Elige macetas de tierra con agujeros en el fondo para el riego y el drenaje. No olvides los platillos, útiles para recoger el agua. En el fondo de las macetas, coloca una capa de guijarros de arcilla o grava para facilitar el drenaje, y luego rellénalas con compost especial para cultivo de hortalizas (idealmente), rico en nutrientes y orgánico (idealmente).
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Plantar las plantas adecuadas
Elige plantas adecuadas para cultivar en interiores. Hierbas que sean fáciles de cultivar y cosechar, y plantas hortofrutícolas que ocupen poco espacio y necesiten «lo que tienes» en cuanto a luz.
– Para las hierbas aromáticas, piensa en albahaca, perejil, perifollo, cebollino o menta.
– En cuanto a las frutas y verduras, los tomates cherry, los pimientos, los rábanos, las hojas de lechuga, las berenjenas, las fresas, las grosellas, los limones… florecerán en tu casa.
Antes de meter las manos en la tierra: no dudes en echar un vistazo al calendario de cultivo. Además, si quieres agrupar plantas en la misma maceta, piensa en sus necesidades: deben tener los mismos requisitos en cuanto a agua, luz solar y minerales y/o tierra, para que puedan convivir lo mejor posible.
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Manteniéndolo con cuidado (y amor)
Para crecer bien, tus plantas o semillas necesitarán luz y sol, agua y riego, y atención. Vigílalas y comprueba que estén libres de parásitos como pulgas, babosas y orugas. ¡Dales lo que necesiten sólo cuando lo necesiten! Algunas plantas, por ejemplo, no necesitan que las riegues todos los días, así que comprueba la frecuencia de riego de cada una. Y sus necesidades de abono (preferiblemente natural).
Y dentro de unas semanas podrás saborear la alegría de morder un tomate cherry cultivado en casa.
